El pasado 4 de Junio tuvo lugar la Asamblea General de trabajadores y trabajadoras del sector de Intervención Social, en el salón de actos Marcelino Camacho (CC.OO), con motivo de la vigente mesa de negociación por un convenio regional para la Comunidad de Madrid.
En ella se dieron cita más de 150 trabajadores y trabajadoras y desempleados y desempleadas del sector de Intervención Social, ante una mesa comandada por representantes sindicales de CC.OO y UGT. Éstos, hicieron un relato cronológico de los hechos más destacados sobre el proceso, abierto en 2007.
A modo de síntesis, las patronales presentes en la mesa de negociación, que son OEIS (Cruz Roja, Cáritas, CEAR, Proyecto Hombre, etc.), AEISM (Provivienda, Punto Omega, etc.), AESES (Grupo 5, etc.), AMESOC (SPS, Arci Nature, etc.) y TERCER SECTOR (Trama, Siglo XXI, Diagrama, etc.), no han dejado de ralentizar el proceso para sacar el convenio adelante y de seguir una estrategia que entorpezca finalmente su aprobación (ya lo demostraron con la impugnación del primer convenio colectivo estatal de Intervención Social).
Encima de la mesa de negociación, los temas más importantes y que están generando más discusión, son la subrogación (mantiene calidad en la atención), la condición más beneficiosa/acuerdos de empresa (si el convenio es peor, se mantienen las condiciones actuales), las categorías profesionales (bien definidas, como en el del 2007), las tablas salariales (en proporción con el nivel de vida de la comunidad autónoma) y las horas semanales. Según comentaron los sindicatos, las patronales están “jugando” a subirse y bajarse constantemente sobre el posicionamiento en estos aspectos, lo cual demuestra una grave irresponsabilidad.
Desde los sindicatos, adviertieron del feroz avance de empresas ajenas al sector social, como grandes ONG´s y otras grandes empresas, que puedan soportar económicante los proyectos ante el posible impago de las Administraciones Públicas, todo ello sumado a la más que conocida y sufrida desregulación, privatización y precarización. Por todo ello, resulta más que necesario un convenio sectorial, pero, ¿a qué precio?.
Los sindicatos dejaron caer la necesidad de conseguir un acuerdo para sacar adelante el convenio, a sabiendas que se trata de un texto de mínimos, pero los trabajadores y trabajadoras, en su inmensa mayoría, se negaron.
La asamblea mostró la necesidad de apostar por un convenio de máximos, para que de esta manera nos permita convocar a la movilización en la defensa de un texto decente. Además, se exigió transparencia a los y las representantes sindicales, ya que los y las trabajadoras mostraron desconfianza respecto a los sindicatos, debido al oscurantismo de éstos en años anteriores.
Este fue otro de los principales reproches hacia los sindicatos, el escaso (más bien nulo para muchos de los presentes) interés en informar del proceso, y por otro lado, en el nulo intercambio de información entre representantes sindicales y trabajadores y trabajadoras.
Después de 4 años de mesa de negociación, esta es la primera Asamblea General, que “para más inri”, ha sido movilizada por la Asamblea de Intervención Social en Lucha, en lugar de los propios sindicatos, como comentaron varios de los presentes.
Se hizo especial hincapié en la movilización, en el fortalecimiento de la Marea Naranja como elemento de presión, y en otras acciones directas, que chocaron con el desánimo de los representantes sindicales. Otra de las claves planteadas por los y las trabajadoras, trata de unificar el sector.
A día de hoy, la inestabilidad laboral salpica no sólo al sector privado, y se realiza una propuesta unitaria: sindicatos, movimientos sociales, colegios profesionales y trabajadores y trabajadoras de la parte pública y privada, todos y todas a una.
Los representantes sindicales recordaron las peculiaridades de nuestro sector: desmovilizado, fragmentado (privado/público) y pasivo. Además, hubo voces autocriticas con la "mejorable" participación de los y las trabajadoras en la Asamblea General, ya que se estima que en la Comunidad de Madrid hay aproximadamente 10.000 profesionales en este sector, a lo que habría que sumar trabajadoras y trabajadores inactivos que guardan algún tipo de relación con "lo social".
Finalmente, apostaron por iniciar un camino conjunto, que se materializó en el consenso sobre la fecha de la próxima Asamblea General de trabajadores y trabajadoras del sector, para el 20 de Junio.
Además, se constituyó una comisión, integrada por sindicatos, movimientos sociales y trabajadores y trabajadoras, que realizará un trabajo previo a la celebración de la Asamblea General.
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